lunes, 11 de julio de 2011

TUS ZONAS MÁGICAS / Wayne Dyer


Este libro trata de los milagros. No de los milagros de los demás sino de ti, lector, y de cómo puedes crear
milagros para ti en tu vida. No habla de la suerte ni tampoco de los pocos elegidos en cuyas vidas se han
producido milagros. Este libro ha sido escrito con la finalidad expresa de mostrarte el camino para la creación
de lo que con anterioridad tal vez te pareciera imposible en tu vida.
Es éste un libro muy personal. Yo he visto en mi propia vida el camino que lleva a la realidad mágica y he
dedicado gran atención a detallar lo que creo son los ingredientes esenciales para la creación de una vida llena
de milagros. He ido más allá del «creer» en los milagros para llegar a algo que llamo «conocimiento».
El «conocimiento» es, en este sentido, algo que todos hemos experimentado. Por ejemplo, sí no monto en
bicicleta durante unos meses, soy consciente de mi conocimiento de la técnica cuando vuelvo a montar en ella.
Hincho las delgadas ruedas y en marcha, en perfecto equilibrio sobre ellas, me desplazo sin esfuerzo por las
calles, conduzco «sin manos» con plena confianza, doy la vuelta a las esquinas limpiamente y, por lo demás,
me abro paso por las calles con total abandono. Lo que hay en mí cuando me subo a la bicicleta no es el
objetivo de ser capaz de mantenerme de nuevo en equilibrio después de los meses transcurridos, no es el
creer que puedo montarla, lo que hay en mí es un conocimiento interior, y procedo basándome en este
poderoso conocimiento.
Lo mismo pienso en cuanto a tu capacidad para hacer surgir milagros en tu vida. Puedes aprender a ir mucho
más allá de las creencias y los objetivos, hasta un nuevo lugar dentro de ti mismo que es el lugar del
conocimiento. Es en este territorio de tu mente donde se producen los milagros.

martes, 28 de junio de 2011

Pensamiento de la semana:,


Ya sé que por pequeña que sea una hormiga, si
se posa en las alas de un águila, podría subir,
podría volar tan alta como ella, La confianza en
Dios son las alas en que debemos posarnos las
almas pequeñas si queremos llegar hasta donde
El quiere que lleguemos (M. Amalia)

lunes, 27 de junio de 2011

LOS ORÍGENES DE LA CULPABILIDAD


LOS ORÍGENES DE LA CULPABILIDAD
Son dos las formas básicas que toma la culpabilidad para convertirse en parte integrante del mecanismo emotivo de un individuo. La primera es la culpabilidad aprendida a muy temprana edad que queda como un  residuo infantil en la personalidad adulta. La segunda es la culpabilidad que ha sido autoimpuesta por un adulto  después de infringir un código al que se suscribe.
l. La culpa residual: Esta culpa es la reacción emocional que la gente Lleva consigo desde sus memorias  infantiles. Estos productores de culpa son numerosos y si funcionan en el caso de los niños, la gente mayor sigue cargando con ellos en su edad adulta. Algunos de estos residuos implican amonestaciones como las  siguientes: "Papá no te va a querer si haces eso otra vez." "Deberías sentirte avergonzado por lo que has hecho.,"
(Como si eso te fuera a ayudar.) "Bueno, muy bien, a fin de cuentas, yo sólo soy tu madre."
A la persona adulta las implicaciones subyacentes en este tipo de frases pueden seguir con vigencia cuando desagrada a su jefe o a otras personas que sirven como imágenes paternales y maternales.
El intento persistente de lograr el apoyo de estas figuras está presente y en consecuencia, lo mismo sucede con la culpa cuando los esfuerzos fracasan.
La culpa residual también aflora en el sexo y en el matrimonio. Es fácil verlo en los múltiples remordimientos  y en las excusas por comportamientos pasados. Estas reacciones de culpa se producen porque en la infancia el niño aprende a ser manipulado por los adultos y estas mismas reacciones pueden seguir funcionando en el hombre que ha dejado de ser niño para convertirse en adulto.
2. Culpa autoimpuesta: Esta segunda categoría de reacción culpable cubre una zona mucho más molesta.
Aquí el individuo se siente inmovilizado por cosas que ha hecho recientemente pero que no tienen
necesariamente que estar conectadas con algo que pasó en su infancia. Es la culpabilidad impuesta por sí  mismo cuando se infringe una norma adulta o un código moral adulto. El individuo puede sentirse mal durante  mucho tiempo aunque el dolor nada puede hacer para cambiar lo que ha sucedido. Entre las culpas autoimpuestas más típicas está la de haber reñido con alguien y luego detestarse por haberlo hecho; o el sentirse emocionalmente nulo debido a algo que se ha hecho como haberse ido sin pagar en un negocio, no haber asistido a la iglesia, o haber dicho algo indebido.
De este modo, puedes considerar la culpa como una reacción a residuos de normas que te fueron
impuestas y por las que aún estás tratando de complacer a alguna ausente figura de autoridad, o como
resultado de tus esfuerzos por vivir a la altura de normas autoimpuestas que realmente no te convencen, pero  sientes que debes contemporizar con ellas. En ambos casos, se trata de un comportamiento estúpido y lo que es más importante, inútil. Puedes seguir lamentándote hasta el fin de tus días, pensando en lo malo que  has sido, y lo culpable que te sientes, y ni la más pequeña tajada de culpa podrá hacer algo para  rectificar ese comportamiento. Se acabó tu culpabilidad es una tentativa de cambiar la historia, de  desear que las cosas no fueran como son. Pero la historia es así y tú no puedes hacer nada al respecto.
Lo que sí puedes hacer es empezar a cambiar tu actitud respecto a las cosas que te producen culpa. En
nuestra cultura hay muchas venas de pensamiento puritano que nos envían mensajes de este calibre: "Si te  diviertes, tendrías que sentirte culpable por ello". Muchas de tus propias reacciones de culpa autoimpuestas podrían encontrar su origen en este tipo de pensamiento. Quizás has aprendido a que no debes satisfacer tus gustos, o que no debes disfrutar de un chiste verde, o que no debes participar en cierto tipo de comportamientos sexuales. Si bien los mensajes represores son muy comunes en nuestra cultura, la culpa que sientes cuando te estás divirtiendo es puramente autoimpuesta.
Puedes aprender a disfrutar del placer sin sentirte culpable. Puedes aprender a verte a ti mismo como una  persona que es capaz de hacer cualquier cosa integrada en su propio sistema de valores sin perjudicar a los  demás. Y hacerlo sin sentir culpa. Si haces algo y te disgustas contigo mismo luego de haberlo hecho, puedes  proponerte evitar ese tipo de comportamiento en el futuro. Pero soportar una sentencia de culpa autoimpuesta es un "viaje" neurótico que te puedes evitar. La culpabilidad no sirve de ayuda para nada. Por el contrario, no sólo sirve para inmovilizarte sino que aumenta las posibilidades de que repitas el mismo comportamiento indeseado en el futuro. La culpa puede servir de retribución en sí misma y también de permiso para repetir el mismo comportamiento. Mientras retengas la posibilidad de retribución que significa el absolverte a ti mismo por medio de la culpabilidad, podrás seguir dando vueltas como un burro atado a la noria sin lograr nada a no ser la infelicidad del momento presente.
Fuente:LIBRO Tus Zonas Erròneas
Wayne  Dyer

viernes, 24 de junio de 2011

EL AMOR PROPIO Y LA SOBERBIA

imagen amor propio
EL AMOR PROPIO Y LA SOBERBIA
Debes estar pensando que todas estas palabras sobre el amor a uno mismo implica un tipo de
comportamiento detestable semejante a la egolatría. Nada puede estar más lejos de la verdad.
El amor por uno mismo no tiene nada que ver con el tipo de comportamiento que se caracteriza por la insistencia en decirle a todo el mundo lo maravilloso que es uno. Ése no es amor a uno mismo sino más bien una forma de tratar de conseguir la atención y el aprecio de los demás. Es una actitud tan neurótica como la del individuo que está sobrecargado de desprecio por sí mismo. El comportamiento arrogante y jactancioso está motivado por el deseo de ganar el aprecio de los demás. Quiere decir que el individuo se valora a sí mismo en base a lo que los demás ven en él. De no ser así, no sentiría la necesidad de convencerlos. El amor a uno mismo quiere decir que te amas a ti mismo; no exiges el amor de los demás. No hay ninguna necesidad de convencer a los demás. Es suficiente contar con la propia aceptación interna. No tiene nada que ver con los puntos de vista de los demás.

Fuente: libro  Tus zonas erròneas

 Wayne dyer

lunes, 20 de junio de 2011

TUS ZONAS ERRÓNEAS Wayne W. Dyer

Este libro esboza un procedimiento agradable de alcanzar la felicidad; un procedimiento que se basa en ser  responsable de uno mismo, en comprometerse con uno mismo, además de las ganas de vivir y un deseo de ser todo lo que quieras ser en este momento. No se trata de un procedimiento complicado, sino de sentido común. Si eres un ser humano sano y feliz, es posible que pienses: "Yo podría haber escrito este libro". Tienes razón. Tú no necesitas una preparación profesional ni un doctorado en las profesiones psicoterapéuticas para comprender los principios de una vida eficiente. Eso no se aprende en una sala de clases ni en un libro. Eso se aprende comprometiéndose con la propia felicidad y haciendo algo para lograrla. En esto trabajo yo todos los días, a la vez que trato de ayudar a que los demás se decidan por una alternativa similar.Cada capítulo de este libro está escrito como si fuera una sesión de psicoterapia. Escogí esta forma para proporcionar la mayor cantidad posible de oportunidades de autoayuda. Se explora una zona errónea en particular, o el tipo de comportamiento autodestructivo, y se examinan los antecedentes históricos de este comportamiento en nuestra cultura (o sea, en ti mismo).
Wayne W. Dyer

Todos hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios,

imagen Dios


Todos hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, 

y Dios está dentro de todos. Nuestra naturaleza
básica subyacente se basa en el amor, la paz, 
el equilibrio y la armonía. Nuestra esencia
innata es compasiva,
cariñosa y buena. Somos almas.
BRIAN WEISS

sábado, 18 de junio de 2011

LA PELICULA / Deepak Chopra Las 7 Leyes Espirituales del exito















Olvídate del pasado...

imagen olvidate del pasado

Olvídate del pasado. 

Ya no volverá.

Aprende de él y déjalo en paz.
La gente madura y cambia constantemente.
No te aferres a una imagen ilimitada,
desconectada y negativa de
una persona en el pasado.
Mírala como es ahora.
Tu relación con los demás esta siempre viva, siempre en continuo cambio.
Brian Weiss

viernes, 17 de junio de 2011

CÓMO APLICAR LA LEY DEL DESAPEGO " viernes "

imagen amanecer
CÓMO APLICAR LA LEY DEL DESAPEGO
Pondré a funcionar la ley del desapego comprometiéndome a hacer lo siguiente:

1) Hoy me comprometeré con el desapego. Me permitiré y les permitiré a los que me rodean la libertad de ser como somos. No impondré tercamente mi opinión de cómo deben ser las cosas. No forzaré las soluciones de los problemas, y, por tanto, no crearé con eso otros nuevos. Participaré en todo con absoluto desprendimiento.

2) Hoy convertiré a la incertidumbre en un elemento esencial de mi experiencia. Y gracias a esa disponibilidad para aceptar la incertidumbre, las soluciones surgirán espontánea mente de los problemas, de la confusión, del desorden y del caos. Cuanto más inciertas parezcan las cosas, más seguro me sentiré porque la incertidumbre es el camino hacia la libertad. Por medio de la sabiduría de la incertidumbre, encontraré mi seguridad.

3) Penetraré en el campo de todas las posibilidades y esperaré la emoción que tiene lugar cuando me mantengo abierto a una infinidad de alternativas. Cuando entre en el campo de todas las posibilidades, experimentaré todo el regocijo, la aventura, la magia y el misterio de la vida.